Los inmobiliarios siempre reciben las mismas solicitudes de sus clientes cuando estos buscan inmuebles para vivir y trabajar
Esto es que tengan un mínimo de calidad de vida para su familia o trabajadores algunos puntos básicos son:
- Transporte
- Seguridad
- Espacio público con equipamiento
- Calidad de aire y ambiente
Esto es lo más natural y por supuesto valorado por compradores que donde estas condiciones se cumplen empujan el mercado a valorar los inmuebles que cumplen con estos requisitos. Lamentablemente con un déficit de vivienda en Colombia de aproximadamente un millón de unidades, a veces lo único que importa es tener un techo para la familia, pero esto no nos debe desenfocar en lo que todos los ciudadanos deben tener como derecho mínimo.
TRANSPORTE
Las ciudades colombianas tienen serios problemas, en este sentido, siendo el más grave el caos de Bogotá D.C. la experiencia de cambio de ciudad de finales de los años 90 se está olvidando y hemos llegado a un caos provocado por los problemas de no planificar y realizar una gestión en movilidad que realmente solucione los problemas. En la época antes nombrada el cambió el valor a la ciudad, ya que la llegada del transporte masivo le transformó el valor a los predios dramáticamente, pues es mucho mejor vivir cerca de Transmilenio que lejos, la gente lo necesita y lo usa tanto que en horas pico ya es difícil tomarlo, pero no hemos logrado ni siquiera el diagnóstico que nos ayude a solucionar este problema, que por supuesto es ambiental grave y muy humano. Parece a veces que no tuviéramos en cuenta el tiempo de desplazamiento de las personas.
“Hemos llegado a un caos provocado por los problemas de no planificar y realizar una gestión en movilidad que realmente solucione los problemas.”
Para comenzar es necesario quitar el ruido de los problemas obvios; el primero es la malla vial, que se encuentra en muy mal estado y de un atraso imperdonable, es conocido de todos los casos de corrupción en la contratación y por otro lado la falta de ejecución técnica de los proyectos. Las autopistas no son autopistas, vías de un tamaño ridículo para el tamaño de la ciudad , el impacto de esto en el valor inmobiliario es muy grande, para los estudios de valor está claro que los inmuebles sin acceso al transporte son castigados severamente o los que tienen grandes congestionamientos, son inmuebles a los que la gente les teme mucho, de hecho cuando se desarrollan proyectos en estos sitios reciben mucha oposición de la comunidad (Unicentro y Villa Adelaida), otro aspecto que genera mucho ruido es el de los vehículos de tracción animal, a pesar de que en otras ciudades lograron solucionarlo, en Bogotá parece no tener fi n y el aplazamiento de esto genera problemas serios con el trato de los animales y adicionalmente a no ser seguros pues en la mayoría de los casos transportan escombros y basuras que dejan tirados en la primera oportunidad que tienen. La mala señalización es otra causa de los problemas de tráfico, la fuerza policial no logra atender los frentes necesarios y por ejemplo cada accidente en esta ciudad es un atascamiento monumental.
Para resolver todos estos problemas y dar soluciones definitivas se debe tener la voluntad política necesaria, además de la capacidad ejecutoria que los últimos mandatarios de esta ciudad no han tenido. Debemos volver al civismo que alguna vez tuvimos y sembrar en las nuevas generaciones el comportamiento respetuoso por nuestras ciudades.
Lo que sí es claro es que inmuebles con problemas de movilidad son seriamente castigados y esto si duele directamente en los bolsillos de los inversionistas de finca raíz y por supuesto afecta la competitividad de las ciudades haciendo empobrecer más a la sociedad.
SEGURIDAD
Uno de los aspectos más importantes que tienen en cuenta al definir la compra de un inmueble es la seguridad, por obvias razones es lo que puede deprimir más los precios de un sector de una ciudad y por supuesto es una calamidad la falta de ley y orden en lo que debemos trabajar muy duro porque de estos depende el futuro de una sociedad y de la falta de estos nacen las peores desigualdades que tanto queremos eliminar en nuestro país.
Las ciudades donde el caos reina es el mejor caldo de cultivo de la inseguridad, y en algunas de nuestras ciudades es impresionante la invasión del espacio público, que es una falla donde se pisotean todos los derechos de los ciudadanos, contamina, se venden cosas ilegales, no pagan impuestos y en muchos casos son los principales ayudantes de las bandas criminales. Es sin duda un detonante de contaminación y baja la calidad de vida de las comunidades. La combinación de los dos tópicos tratados es el moto taxi tan común en nuestros pueblos y ciudades intermedias. Son vehículos no aptos para el transporte que mal usados son impresionantemente contaminantes en emisiones y ruido, solo hay que ver ciudades como Sincelejo, donde la muerte en motocicleta es algo rutinario, lo curioso es que no se ha podido eliminar, pero lo seguro es que después de oír la andanada de pitos nadie quiere volver a estas ciudades. Esto se traduce en poca competitividad, pobreza desigualdad y en general todos los males de la sociedad y por supuesto la no viabilidad de estas poblaciones, es fácil deducir que comportamiento tiene la finca raíz.
Para remediar esto debemos apoyar las instituciones, que luchan por asegurar que todos tengamos los mismos derechos y deberes y confirmar que los dirigentes tengan la voluntad política de ejercer la autoridad sin discriminación o preferencias y con el soporte moral necesario para que la comunidad los acompañe.
ESPACIO PÚBLICO Y EQUIPAMIENTO
Todos queremos vivir y trabajar cerca de todo lo que necesitamos, en el caso de la vivienda queremos el mercado cerca, el parque, centro de salud, el colegio de los niños y en fi n todo lo que habitualmente usamos y que al tenerlos cerca mejoramos nuestra calidad de vida y para especialmente hablar de todo el equipamiento, quiero tratar el tema de los parques, ya que estamos tratando el tema ecológico y de sostenibilidad y porque creo que debe tenerse en cuenta el abandono de nuestros parques de barrio en donde deben encontrarse los niños y en general la comunidad para convivir con sus vecinos que fi nalmente lo hace sentir parte de la ciudad y darle el sentimiento de arraigo tan importante de un ciudadano, a su vez el valor agregado de un inmueble con una excelente vista a un parque bien cuidado es indiscutiblemente, pero los parques de algunas de nuestras ciudades están severamente descuidados.
En Bogotá el abandono es total, con un grupo de interesados estamos haciendo un seguimiento a los parques de la avenida Norte Quito Sur y no hay orden de mantenimiento; llevan acumulando basura dos meses, pero el daño lleva años y si hay algo que afecte la decisión de compra de inmuebles en Bogotá por ejemplo son los parques. Sólo como ejemplos de cómo se valoriza es revisar la historia con el parque de la 93 y el Virrey, lo que algunos constructores inteligentes aprovecharon en el parque Timiza, en su época el parque Milenio transformaría el centro, proyecto que se está demorando, pero es curioso que hablen tanto de ecología sostenibilidad y los parques se abandonen.
“Debemos construir comunidades completas que aseguren el bienestar de la población que la utiliza”
Pero el equipamiento son la construcción de ciudad, colegios, clínicas, bibliotecas, etcétera, esta conformación completa dejará ciudades que la gente cuide porque la vive y disfruta. Pero cuidado que hay cánceres de la ciudad que atacan nuestro equipamiento; ciclo rutas, aceras, se trata de la criminal invasión al espacio público, que es de todos y resulta siendo utilizada por el carro de alguien o el restaurante de otro y la tienda de un mafi oso que tiene varios puestos en la ciudad y es dueño de las esquina, votando basuras, vendiendo alimentos en condiciones precarias, esto es lo que crea más desigualdad en la ciudad por este caos hace bajar todos los parámetros de calidad de vida y siendo materialistas el valor de los inmuebles defi nitivamente lo afecta de manera negativa.
Debemos construir comunidades completas que aseguren el bienestar de la población que la utiliza o por lo menos planearlas completas desde sus inicios, para después conseguir los recursos y tener la oportunidad de brindar a la ciudad lo necesario para su buen funcionamiento, para que todas las personas logren vivir y trabajar con un nivel de vida aceptable, en esto hay que ser enfático deben ser todas las comunidades. Esto aumentará la capacidad de la ciudad para recibir inversión y seguro en ese orden encontraremos la prosperidad y la igualdad que siempre se buscan.
Las comunidades que se siente completas se cuidan muy bien y generan ciudadanos ejemplares, con arraigo a su ciudad, y trata de no hacerle daño a esta, no bota basura en las calles respeta las leyes y por supuesto esto hace más igualitaria la sociedad.
CALIDAD DE AIRE Y EL MEDIO AMBIENTE
Un problema de las grandes ciudades es la polución y nuestras grandes ciudades no se quedan atrás, pero parece que no nos diéramos cuenta porque se discute muy poco, nadie pregunta por la contaminación, a no ser porque esté cerca de alguno de los ríos de esta ciudad, que están seriamente contaminados, y afectan a sus vecinos por el olor y las plagas que lo acompañan. Pero parece que también los olvidamos, mientras en otras ciudades del mundo los ríos son parte integral de estas y la gente los disfruta, eso parece impensable en Bogotá. En Medellín logran espectáculos en Diciembre en el Rio. ¿Cómo es posible que lo olvidemos siendo tan importante para la vida, la sostenibilidad y el medio ambiente? Parece que nos deshumanizamos con esto, pero nos gusta cuando lo vemos en otras partes, en ciudades como Bogotá este tema está en el olvido la gente se rindió, no ve posibilidades de recuperar sus ríos.
Para Bogotá que es la metrópoli más grande del país, creo que hacer una lista sería lo correcto:
- Mala calidad del aire por la deficiente movilidad.
- Ríos contaminados en alto grado.
- Inundaciones.
- Espacio público invadido.
- Problemas en humedales.
- Inundaciones.
- No existe cultura de reciclaje y disposición de deshechos.
Esto no tiene porque ser eterno, lo que tenemos que hacer es exigir y ayudar, como en todos los casos anteriormente descritos se plantea una solución de parte de las instituciones y de la ciudadanía, pero para que los dos casos funcionen debe ser liderada, la gente proactiva necesita apoyo. No obstante, tenemos dirigentes reactivos, en vez de solucionar, atajan y la prueba de esto es que rechazan licencias de construcción en Bogotá por deficiencias que se tienen que remediar con gestión, algunas veces movilidad y en otras los servicios públicos. Pero parece selectivo, como en casos de la autopista norte donde se hizo un escándalo por un centro comercial con comerciantes legales y formales y un kilómetro delante de este un comercio llamado San Andresito Norte, con comerciantes informales que venden contrabando, parqueo sobre la berma de la autopista y sin carril de desaceleración y nadie dice nada, solo tienen que pasar por ahí y ver el desorden. Cuando la sociedad permite esto de premiar la gente que no respeta la ley y el orden y castigar a los formales esta seriamente enferma y va camino al caos y la anarquía y es la fórmula de las desigualdades.
Exigir gestión y mejorar el civismo es el camino de la prosperidad y respeto por las personas, esto mejorará la calidad de vida, y esto se convierte en ahorro cuando se valorizan los predios que viven en comunidades organizadas con arraigo, de hecho el valor de las ciudades es por zonas de precios similares con características similares, la misma clase socio económica, el mismo equipamiento , la misma educación para los hijos, movilidad similar, obviamente el comercio define target y los acaba de igualar es decir tiendas de los niveles del poder adquisitivo de la comunidad, esto hace que todos estén cómodos y quieran proteger su comunidad, esto los hace fuertes y es posible recaudar una valorización enorme cuando hay zonas con estas características.
En Bogotá es posible verlo cuando se realizan renovaciones urbanas, que zonas deprimidas se reorganizan y del caos vuelve el orden, la valorización es asombrosa y la inversión se revierte con creces y solo para citar dos casos: está el parque de la 93 del que ya habíamos hablado y Usaquén, es increíble los valores que se lograron en estos vecindarios y que aún conservan, esto sin hablar de San Victorino y otros donde el sostenimiento de la renovación no ha sido fácil, de la misma manera el sostenimiento de las valorizaciones.
Tenemos que ver que la inversión inmobiliaria es la inversión más importante que hacen la mayoría de los colombianos, ponen sus ahorros de toda la vida para lograr obtener una vivienda, por lo tanto deberíamos ser más cuidadosos con nuestras ciudades ya que del bienestar de estas, dependen nuestros ahorros, pero algunas veces lo que pasa en las ciudades nos es indiferente, como si no nos incumbiera e incluso dejamos que nuestros vecindarios decaigan empobreciendo nuestras familias aparentemente sin darnos cuenta. No podemos dejar que esto pase y lo Avaluadores que lo vemos en nuestro trabajo a diario, es nuestro deber construir mejores ciudades y sensibilizar a la comunidad de cómo resguardar su patrimonio.
Fuente: rna.org.co
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