Siempre que se necesita a un valuador, es porque se necesita conocimiento, profesionalismo, criterio y objetividad, para una investigación y consultoría con el fin de obtener la información sobre un activo o bien. Esta información se utiliza para tomar determinaciones importantes.
Con este criterio puedo deducir lo fundamental que es la escogencia de un consultor que nos dé el soporte necesario para tomar las decisiones con tranquilidad, teniendo en cuenta el valor de los bienes y sobre todo los inmuebles; Sin dejar atrás los activos fijos de gran importancia o en general cuando valoramos empresas y definimos los destinos de mu- chas personas. Es el caso de economías basadas en los créditos, con garantías las cuales se avalan por intermedio de valuadores, o que decir aquellos casos en que se hace necesario para la infraestructura de un país valorar los terrenos en donde ésta se desarrolla, como es nuestra coyuntura y que tantos problemas nos ha generado. Con esto puedo observar la importancia y el impacto de los valuadores en la sociedad.
Todos los procesos en el desarrollo de una sociedad son importantes, pero el que me concierne ha sido específicamente sensible en nuestro país, por solo nombrar el tema de la infraestructura, sin restarle importancia a las decisiones de una empresa en crecimiento o en medio de procesos de restructuración y sin dejar de lado las familias que confían en un consultor para tomar decisiones sobre los ahorros de toda su vida, al comprar o vender una vivienda.
Por estas razones debemos caer en cuenta del costo social que implica no profesionalizar a los valuadores. En consecuencia, estas palabras van dirigidas a los que quieren elegir a un valuador para cualquiera de los casos anteriores.
¿Qué debemos solicitar del profesional valuador? Veremos que de aquí en adelante haré un especial énfasis en el tema de las agremiaciones y de lo importante que es en el sector, tener un abanderado y quien le exija al valuador, como una fuente inmensa de información forjador de criterio.
Vale resaltar que el Registro Nacional de Avaluadores es en un 60% de Fedelonjas (Federación Nacional de Lonjas) con lonjas de más de 60 años en su haber y 40% de la Sociedad Colombiana de Avaluadores, todos con miembros de primer nivel, que siempre están pensando en el crecimiento de la profesión del valuador
“El estar agremiado es una decisión libre y abierta, pero esta delineada con el perfil de lo que se quiere proponer y de las responsabilidades que debe tener un profesional ante su trabajo y la sociedad”.
En este sentido, debemos preguntarnos ¿cómo el profesional obtiene información y cómo actualiza sus conocimientos, si no interactúa con los demás valuadores? y ¿en qué escenarios participa el valuador? Esto permitirá establecer si es competente y cuál es su valor agregado. Pero no solo se trata de pertenecer a cualquier gremio, desafortunadamente existen unos que se formaron para comercializar avalúos, lo cual ha desvirtuado su función en nuestro medio.
Esperemos que esto se remedie prontamente y que los mismos clientes elijan de manera sólida los profesionales de avalúos bien agremiados. Desde mi experiencia como empresario inmobiliario y valuador, espero que los clientes de los avalúos, como mínimo soliciten estos cinco aspectos a sus consultores de avalúos. Nombro a continuación, sin mencionar el profesionalismo que considero obvio, y con el perdón de algunos colegas que seguramente encontrarán otros que consideren fundamentales.
5 aspectos de sus consultores de avalúos:
- Idoneidad.
- Seriedad.
- Experiencia.
- Confidencialidad.
- Servicio al cliente.
Voy a explicar cada uno y la guía de cómo los valuadores pueden demostrar estos aspectos.
Idoneidad:
La idoneidad o capacidad de realizar una labor debe estar certificada y esto se puede lograr de varias maneras:
A- Educación: el valuador debe demostrar haberse capacitado de manera formal en centros con reconocimiento en el tema. Para esto, en nuestro medio tenemos a los gremios serios del sector, y digo serios a los que son en realidad gremios, y no son fachadas para lograr competir en licitaciones. Para esto tengo una definición propia, pero creo que se apega a las exigencias que deberíamos realizar. Gremio: institución política cuyo fin es la defensa de una profesión o actividad económica que le aporta a la sociedad. También hay varias universidades que logran muy buenos cursos y además son parte de una educación estructurada para ser valuador.
B- Realizar una certificación que sea creíble y a través de una institución intachable, objetiva y abierta, lo que en nuestro medio es el ejemplo claro del Registro Nacional de Avaluadores, con más de 27 años certificando personas y empresas en el tema de los avalúos en cuatro especialidades.
4 especialidades:
- Avalúos rurales.
- Avalúos urbanos.
- Avalúos de maquinaria y equipo.
- Avalúos de maquinaria móvil.
C- Pertenecer a una agremiación que le exija a sus miembros la idoneidad para realizar esta tarea.
D- Investigación: un valuador y/o una empresa avaluadora debe estar al día en todos los aspectos de la profesión y adicional- mente contribuir al crecimiento de esta mediante la investigación.
E- La normalización del R.N.A. de Fedelonjas y de la Sociedad Colombiana de Avaluadores es el paso más importante dentro del crecimiento de nuestra profesión y en el futuro será una marca indeleble de la idoneidad de la profesión del avaluador. Cuando el proceso se complete va a ser absolutamente necesario para demostrar idoneidad a nuestros clientes.
Todos nuestros clientes deben exigir los tres puntos anteriores para reconocer a un valuador en cuanto a su idoneidad, no veo la posibilidad de estar tranquilo si no es de esta manera.
Seriedad:
En este aspecto entran nuevamente al escenario los gremios, en donde podemos ver que una institución seria tiene miembros serios. En este sentido, creo que los profesionales jamás deben estar alejados de los centros donde su profesión crece y se anida para la sabiduría y el respaldo. Si una empresa o profesional no está agremiada es muy posible que su estatus de desarraigo no lo obligue a tener la continuidad en el sector que respalde su seriedad.
Otra forma de demostrar la seriedad es ver cuáles son sus clientes y lo recurrentes de estos, este es un juez implacable sobre nuestra seriedad, ya que son exigentes y son los testigos del resultado de nuestro trabajo.
Experiencia:
Es absolutamente claro y transparente que si no hay experiencia el trabajo va a tener fallas estructurales importantes. Un cliente debe exigir demostrar la experiencia en los avalúos para los cuales son contratados, con certificaciones o declaraciones que aseguren haber realizado trabajos de la misma clase y de similar alcance.
También, es importante saber que las personas que intervienen en la elaboración del estudio sean idóneas y con la experiencia necesaria en los mismos puntos anterior mente descritos.
Confidencialidad
Es importante que el valuador conozca y respete el có- digo de ética profesional del valuador y que adicionalmente tenga claro este aspecto en particular, ya que es esencial dentro del trabajo de un profesional de los avalúos. Debe saber que solo podrá entregar información a las personas autorizadas por el cliente solicitante y para que este punto se respete, el cliente le puede exigir firmar un documento que le pida el cumplimiento de este, y en general todo el código de ética del valuador.
En este punto adicionalmente es exigible nuevamente la afiliación o membresía a un gremio que le demande el cumplimiento de sus deberes profesionales y que en caso de no realizarse, se condene, así sea en principio ante la sociedad
Servicio al cliente:
Los valuadores vendemos servicios y conocimiento, como todos los consultores profesionales y esto significa que nos debemos al servicio, debemos estar atentos a sustentar nuestro trabajo cuando esto se requiera, este sector es complejo, con metodologías y criterios que no son fáciles de comprender, solo con la presentación del informe y en muchos casos se hace necesario sustentar y auxiliar a nuestros clientes a la comprensión del producto que entregamos. Adicionalmente existen unas normas para la presentación que es parte del servicio. Es necesario recordar que los clientes de los avalúos se deben respetar y así también se engrandece la profesión.
Para este aspecto encontramos los siguientes puntos:
Aspectos de un buen servicio:
- Lealtad al cliente.
- Sustentación de los trabajos (profesionalismo).
- Se debe exigir excelente presentación.
- Agilidad y diligencia en los trabajos.
- Comunicación respetuosa y eficiente.
Cumpliendo estos puntos mínimos el cliente puede darse por bien atendido y comprobar que el valuador es un profesional que lo asesoró bien.
Espero que los clientes de los avalúos siempre exijan estos cinco aspectos, pues existe una gran cantidad de valuadores con estos atributos, que respetan a sus clientes. Es el interés del Registro que esto se generalice para que los valuadores sean vistos con ojos profesionales ante la sociedad y que la profesión sea respetada y no ejercida por personas inescrupulosas que están de paso en el camino de los avalúos y nos dejan mal parados ante nuestros clientes, por último recuerde; siempre exija en R.N.A (Registro Nacional de Avaluadores) que está registrado ante la superintendencia de industria y comercio, que es un sello de calidad que sin duda le dará tranquilidad.
Manuel Fernando Alfonso Carrillo
Fuente: rna.org.co
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