No es fácil evaluar a los consultores; en algunos casos, a los financieros por resultados económicos o a los legales por su éxito en casos. Sin embargo, cuando los resultados no son tan medibles, la tarea se complica. En el caso de los avaluadores, aunque puedan tener conocimientos y conceptos claros, para destacar como el mejor avaluador es necesario considerar ciertos aspectos que no siempre son evidentes. A continuación, hago un recuento de las características más relevantes.
El primer punto es que el avaluador debe estar familiarizado con el mercado en el cual realiza su investigación. Esto implica conocer el comportamiento del mercado inmobiliario y cómo se consume finca raíz en la zona de interés. Sin entender este comportamiento, es imposible interpretar adecuadamente los datos y realizar las correcciones necesarias. Por tanto, es crucial que el avaluador tenga vínculos con el gremio inmobiliario y demuestre un conocimiento profundo del entorno en el que emitirá sus conclusiones.
El aspecto legislativo también es fundamental, especialmente en un país donde ya existe un marco normativo consolidado en materia inmobiliaria y valuatoria. Lamentablemente, es común encontrar personas ejerciendo sin las credenciales correspondientes, lo que las expone a multas y demandas. Por ello, el cliente que solicita un avalúo debe, antes de formalizar el encargo, verificar que el avaluador cuente con todas las certificaciones necesarias para llevar a cabo el trabajo solicitado.
El mejor avaluador debe ser capaz de mantener una objetividad a toda prueba, evitando caer en prejuicios derivados de sus propias carencias o excesos. Esto significa que debe comprender el nivel de normalidad de una comunidad, lo cual puede requerir conocimientos en macro y microeconomía, así como un entendimiento de las preferencias existentes en los mercados que analiza.
Si un cliente es capaz de identificar estas características, sumadas por supuesto a los conocimientos básicos, podrá seleccionar a los mejores avaluadores y contar con un consultor que le apoye de manera efectiva en la gestión de sus activos, los cuales muchas veces no reciben la atención que merecen.
MANUEL ALFONSO